Una Libertad que se Descubre en Lugares Inesperados
Publicado hace 1 año - 17 sept 2025
De: Nolita W. de TheoDurante estas fechas, entre el mes de septiembre y octubre, muchos países de Latinoamérica celebran su Día de la Independencia. Días en la historia de cada país que se recuerdan como el momento cuando lograron ejercer independencia y autonomía, forjando con coraje y resiliencia nuevas entidades únicas y llenas del color y la riqueza cultural que caracteriza a Latinoamérica.
En 1988, el Presidente Reagan constituyó un mes entero, entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre, para la celebración de la Herencia Hispana cuando se festejan a los latinoamericanos que ahora hacen de este país su hogar. Este mes sirve como un recordatorio de que la historia de los Estados Unidos no se puede narrar sin incluir aquella de los millones de descendientes con raíces en América Latina y España.
La diversidad cultural, la variedad gastronómica y la riqueza creativa no son las únicas aportaciones de la cultura latina en este país, sino que también una parte importante de lo que contribuyen son sus valores familiares y su fe en Dios.
A lo largo de los años, he aprendido que hay una libertad que se va descubriendo en lugares que muchas veces son inesperados. Una liberación de ideas o hábitos que nos detienen de llegar a ser todo lo que Dios quiere que seamos.
Una familia
El primer elemento de esta libertad inesperada es la familia. Muchos llegan a un país nuevo y se encuentran lejos de sus familias carnales. Sin embargo, la comunidad cristiana llega a ser su familia. Cuando buscas una iglesia local, algún ministerio en el que puedas servir y creas una comunidad, harás amigos que se vuelven familia.
Dios ubica a los solitarios en familias… | Salmos 68:6a
Una fe
El segundo elemento es nuestra fe en Dios. Quizá no crecimos en una iglesia o comunidad cristiana y aquí Dios nos ha llevado a conocerlo a Él de una forma personal. Cuando estamos en un entorno desconocido y nuevo, es más fácil abrirnos a experiencias nuevas. Damos gracias a Dios por esa libertad espiritual que ahora podemos experimentar gracias a una relación con Él.
Caminaré en libertad, porque me he dedicado a tus mandamientos. | Salmos 119:45
Una libertad verdadera
Eso me lleva a lo que puede llamarse una verdadera libertad. Aunque pueda estar limitada nuestra libertad en algunas áreas, cuando entablamos una relación personal con Dios, nuestra alma y espíritu pueden experimentar una clase de libertad que jamás habíamos gozado.
Somos libres para amar a los demás. Somos capaces de perdonar a nuestros enemigos. Buscamos el bien de nuestro prójimo. Trabajamos para inculcar valores y suplir oportunidades en nuestras familias.
Ahora bien, no soltemos la obra liberadora que Dios ha hecho en nuestra vida, porque esa es la verdadera libertad que podremos gozar sin importar nuestro lugar de residencia.
Por lo tanto, Cristo en verdad nos ha liberado. Ahora asegúrense de permanecer libres… | Gálatas 5:1
No hay nada como tener un conocimiento pleno de quiénes somos en el corazón de Dios porque eso producirá una libertad que nada ni nadie podrá quitarte. No importa cuál sea el país de tu procedencia, eres escogido, perdonado y un hijo amado de tu Padre celestial.
Acerca del autor
Nolita nació y creció en Durango, México de padres misioneros. Es escritora/conferencista de profesión pero su pasión es el ministerio. Junto con su esposo, Naki, sirvió en el ministerio hispano de Lakewood durante 19 años. Ahora dirigen Juntos ACA.